Espais literaris de Jesús Moncada

Els molls de l’Ebre

Els molls de l’Ebre

  1. Català
  2. Alemany
  3. Anglès
  4. Aragonès
  5. Castellà
  6. Eslovè
  7. Francès
  8. Hongarès
  9. Neerlandès
  10. Polonès
  11. Serbi
  12. Txec
  13. (Mostra‘ls tots)


      Llegit per Ramon Sistac

En medio de la oscuridad del salón, negrura viscosa que comenzaba a subir de los muelles del Ebro llenos de barcos podridos, a la señora Carlota de Torres le pareció revivir el sol que la deslumbró en la estación de ferrocarril de Fayón, cuando ella e Hipòlit de Móra, de vuelta del viaje de bodas, bajaban del tren de Barcelona. En la población, situada aguas abajo de la villa, tenía que esperarles alguno de sus laúdes que allí descargaban el carbón de sus minas (…). Pero no apareció ningún navegante a recibirles, recoger el equipaje y acompañarles a la nave. (…)

A través de una atmósfera de fuego aserrada por las cigarras con enervante insistencia, más allá de los montones de lignito destinados a las fábricas de Barcelona veía dos laúdes amarrados a los muelles pero no divisaban peones en las naves ni paleando la negrura reluciente del mineral agrisada por el velo blanquecino de la calina.

Desconcertado y perplejo, Hipòlit formulaba una hipótesis tras otra. Un retraso del telegrama, dificultades de última hora en el viaje de los laúdes, incluso un embarrancamiento, más que probable por el escaso caudal del Ebro en verano, causa de peligro en roquedales y tramos de poca profundidad donde no era raro que encallasen naves pilotadas por patrones de segunda fila. La confusa explicación, además de no solucionar nada, aumentaba la exasperación de la mujer, a punto de perder los estribos. Se sentía ofendida, humillada. ¿Quién podía concebir que Carlota de Torres y Camps –jamás utilizó el apellido del marido– tuviera que esperar, rodeada de maletas, perdida en la estación del ferrocarril donde cargaban su lignito, en la ribera de un río surcado por sus barcos y sus navegantes y sobre el cual se consideraba con derechos de propietaria? ¿Dónde estaban los empleados de la casa Torres y Camps de Fayón ?

Camino de sirga. Trad. al castellà de Joaquim Jordà. Barcelona, Anagrama, 1989.

© 2009-2010 Espais literaris de Jesús Moncada · Disseny de Quadratí